ESPAÑOLES EN LOS ÚLTIMOS DÍAS DEL TERCER REICH, II PARTE.

Los voluntarios españoles integrados en la 101ª y 102ª compañías de la Werhmacht comenzaron a tener problema con sus superiores alemanes los que no reconocían sus rangos y condecoraciones, con la consiguiente merma en su paga. Tal fue el descontento que se produjeron varias deserciones y el asesinato de un oficial alemán por un español como menciona Núñez Xeixas en su obra “Camarada Invierno”.
A finales del verano, una vez organizadas se decidió emplear ambas divisiones por separado enviando a la 101ª a Rumania y la 102ª a Eslovenia. La primera desplegada en el área de Bukovina se le asigno la tarea de crear tierra quemada ante el inminente avance soviético y cubrir la retirada de las desorganizadas tropas alemanas. Mientras que la segunda fue adscrita a la División Brandemburg que tenía entre sus misiones la lucha antipartisana bajo las órdenes del Abwehr, inteligencia militar, contra las guerrillas comunistas de Tito.


Ambas unidades se vieron superadas por las superiores fuerzas enemigas siendo desintegradas de facto. Los voluntarios según cuales fueron sus motivos para unirse optaron por distintas opciones al verse aislado en territorio enemigo: unos trataron de desertar entregándose a los soviéticos, otros escapar hacia España a través de los consulados y los más convencido se unieron a las unidades de las Waffen-SS o regresaron a Al territorio del Reich.
Oficina de reclutamiento de las Waffen-SS
con un cartel en castellano.
         Cerca de Viena, en Stockreau se creó con parte de los veteranos y nuevos voluntarios el Freiwilligen- ersatz-Batallion, es decir el Batallón de Deposito Vountario. Mientras en Hollabrun dentro de una unidad croata se organizó el Freiwilligen-Ausbildungs-Bataillion, Batallón de Formación Voluntario. La falta de moral combativa junto con casos de deserción entre los “voluntarios forzosos” llevo a que las unidades se asignasen a las Waffen-SS en diciembre de 1944.
Nada más empezar el último año de la guerra los contingentes españoles se les asignas su antigua designación de 101ª y 102ª compañías de Voluntarios Españoles. Adscritos a la 357 Division de Infantreria combaten contra los soviéticos en el norte de Hungría y en la zona suroriental de Rumania hasta su casi aniquilación. El puñado de supervivientes tras retirarse a Hollabrunn son licenciados y provistos de pases con identidades falsas para volver a España.
Ricardo Botet Moro.
Ilustración Ramiro Bujeiro
Pero estos no eran los únicos españoles que combatían en los últimos días del Reich, no os olvidéis de aquellos que fueron enviados a Francia para operaciones especiales entre ellos Ezquerra. Además de estos en la 28ª Division de Granaderos Voluntarios de las SS Wallonien del famoso León Degrelle se enrolaron entre doscientos y doscientos cuarenta voluntarios españoles que fueron buscados entre trabajadores, voluntarios falangistas que cruzaron la frontera y alguno de los soldados españoles acuartelados en Stockerau. Estos voluntarios formarían la conocida oficiosamente como “compañía española” siendo la 3ª del 70 Regimiento de Infantería. 
También en Italia un puñado de veteranos de la Brandeburg que se habían unido a las tropas italianas crearon bajo la dirección del teniente José Ortiz Fernández y con el permiso del Abwerh una unidad antipartisana. El Einsatzgruppe Pyrenäen formado por franceses y españoles para luchar contra la resistencia francesa tras la perdida de este territorio se convertiría en una unidad de combate de línea. Su nombre seria la Jagdverband Südwest comandada por el mítico Otto Skorzeny, quien libero a Mussolini de su presidio, que sería desplegada en Alsacia hasta el final de la Guerra. No nos podemos olvidar de los españoles dispersos en otras unidades como el 1º Batallón del SS-Polizei Regiment Bozen en Istria y el 59º Gebirgsjäger- Regiment dentro de la 24ª Division de Montaña de las SS en el Norte de Italia.
Foto de Miguel Ezquerra en 1982.
Ahora volvemos nuestra mirada a los españoles que vivieron el Armagedon, la batalla por Berlín. Los 4.000 de Division Wallonien hombres, entre ellos nuestros “voluntarios”, fueron enviados en enero de 1945 al frente oriental a la ribera del río Oder en Pomerania. En marzo los duros combates en Stettin diezmaron la división lo que llevó a que unos sesenta españoles reagrupados en Postdam crearan una nueva unidad. La nueva unidad seria conocida como el nombre de su comandante, Miguel Ezquerra. Cabe destacar la importancia en el reclutamiento de estos españoles las figuras del teniente Luis García Labajos y del Instituto Iberoamericano, especialmente de su director el general Wilhelm Faupel, antiguo embajador en Salamanca durante la Guerra Civil de España.
La Einheit Ezquerra estaba formada por unas decenas de hombres de las más variopintas condiciones: veteranos de la Wallonien, de la Jagdverband, trabajadores de la OT e incluso estudiantes en Berlín. La realidad es que poco se sabe de esta unidad ya que casi todos los datos proceden de sus miembros. Su presencia aparece según José Luis Rodriguez Jimenez en dos obras más “La última batalla” de Cornelius Ryan (que por cierto recomiendo personalmente) y en el relato novelado de Werner Haupt “Berlin 1945
Viendo todo perdido alguno optaron por escapar ocultándose en los cientos de obreros españoles que aun vivían en Alemania, otros se unieron a la Fortaleza Alpina, Alpenfestung, que sería el último bastión alemán caído Berlín. Pero unas decenas entre los que estaría algunos hombres de Ezquerra que estarían repartidos entre las SS Wallonien e incluso la Nordland lucharían a muerte unos por un régimen en el que creían y otros temerosos de lo que les pasaría si les capturaban los soviéticos.
Lorenzo Ocaña Serrano en abril de 1945
Capturado en Berlín y regreso
 en el Semíramis. Ilustración de
Ramiro Bujeiro
Prueba de que si combatieron españoles en las Waffen-SS es que según los soviéticos en el Semíramis regresaron 21 españoles capturados como miembros de estas unidades. El propio Ezquerra logró escapar en una rocambolesca huida que relata en su libro, que por cierto sería totalmente posible teniendo en cuenta el caos del fin de la guerra. Una vez que llego a España fue detenido y sometido a interrogatorios, tras lo cual decidió refugiarse por un tiempo en Portugal. Un gran grupo de españoles se reunieron en Ginebra por la intermediación de Marcelo Catalá, ex-agregado laboral en Berlín. Se fletó un tren especial que fue asaltado en la estación de Chambéry por la resistencia francesa, entre los que había muchos españoles, para evitar que los miembros de las Waffen-ss escapasen mezclados entre los trabajadores.


No sé si con este articulo he respondido a la pregunta que me hizo un seguidor,pero al menos le he dado material para investigar y a los demás espero que os gustase. 
Para saber más:
De héroes e indeseables. La División Azul José Luis Rodríguez Jiménez
Berlín, a vida o muerte” Miguel Ezquerra
Legión Española de Voluntarios en Rusia” Manuel Pérez Rubio y Antonio Prieto Barrio


Españoles en los últimos días del Tercer Reich. I PARTE” Francisco García Campa – Bellumartis Historia Militar 

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